• Elpidio Pezzella

No tire las piedras


Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros, y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Juan 8:9

Al final del día Jesús va al templo, donde una multitud lo alcanza. Era de madrugada cuando los escribas y los fariseos consideraron que ésta era una excelente oportunidad "para ponerlo a prueba, para poder acusarlo". Qué triste es ir en busca del Señor para hacerle las preguntas más extrañas, sin ningún interés en la verdad, sino sólo para provocar la discusión. Así, una mujer sorprendida al cometer adulterio lo conducen. Según la Torá, como recuerdan a Jesús, "Si uno comete adulterio con la mujer de otro, si uno comete adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera serán condenados a muerte" (Levítico 20:10; Deuteronomio 22:22). De hecho, la ley bíblica preveía la lapidación para las siguientes transgresiones: adoración de otros dioses (Deuteronomio 17:2-7), incitación a la idolatría (13:7-11), sacrificio de niños en Moloc (Levítico 20.):2-5), profetizar en el nombre de otro dios (Deuteronomio 13:2-6), adivinación espiritista (Levítico 20:27), blasfemia (Levítico 24:15,16), violación del sábado (Números 15:32-36), asesinato por un buey (Éxodo 21:28-32), insubordinación a los padres (Deuteronomio 21:18-21). La práctica de la lapidación se llevaba a cabo fuera del campamento o de la ciudad, y se requería que los testigos tiraran la primera piedra (Deuteronomio 17:7).

Más allá del hecho de que estamos en la madrugada, uno podría preguntarse cómo habían capturado a esta mujer en flagrante delito. ¿Fueron todos testigos? Ciertamente están dispuestos a tirar de las piedras, ya que no había duda sobre el castigo, aunque tuviera que ser aplicado al hombre que no está allí. Cuántas veces el texto bíblico nos induce a creer lo que Dios quiere y lo que necesitamos hacer. Jesús evade la pregunta de la trampa y comienza a escribir en el polvo. Nadie sabe lo que estaba escribiendo. Pero una vez que se le pide que reaccione, se pone de pie e invita a sus interlocutores a tirar de la piedra sólo si no hay pecado. Ninguno de esos hombres se considera limpio, y todos se van, dejando a la mujer con Jesús. Nadie puede hacer acusaciones ante el Maestro, aun cuando haya evidencia. Él mismo no condena, sino que rehabilita. Las palabras de Jesús y el hecho de que no se emita ninguna condena van en contra de la pena de muerte. Jesús pide a los acusadores, a las autoridades religiosas, que sean más flexibles en su juicio. Sin discusión o reacción instintiva, el Maestro retrasa y luego invita a sus interlocutores a la acción. La historia evangélica parece decirnos que ningún crimen puede ser objeto de una sentencia de muerte y que nunca debe excluirse la posibilidad de recuperación. Al mismo tiempo, debemos ir a las causas de la culpa, debemos entender las razones, para que podamos intervenir, no para condenar, sino para recuperar.

Me viene de preguntar: "¿Cómo estás? Tal vez como esa mujer a la que has sido cercada, acusada, sin oportunidad de representar tus razones, o decir sólo tu condición. Lamentablemente, es más fácil tirar de las piedras para condenar lo que aparece. Por otro lado, cuidar de las personas requiere mucho más esfuerzo. Las palabras de Pablo deben ser una advertencia constante: "Por eso, oh hombre, que juzgas, no es aceptable; porque al juzgar a los demás te condenas a ti mismo; porque a ti que juzgas, haces lo mismo. Ahora sabemos que el juicio de Dios sobre los que hacen tales cosas es verdadero. ¿Piensas, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas y las hacen ellos mismos, para escapar del juicio de Dios? (Romanos 2:1-3). Miremos a Aquel que no fue enviado para juzgar al mundo (Juan 3:17) sino para salvarlo (Juan 12:47). En virtud de su obra, que también es válida para vosotros, no sois acusados delante de Él, sino que sois objeto del designio de Dios y de su amor.

Devotional 33/2018 Plan Semanal de Lectura Bíblica 13 agosto Salmos 87-88; Romanos 13 14 agosto Salmos 89-90; Romanos 14 15 agosto Salmo 91-93; Romanos 15:1-13 16 agosto Salmos 94-96; Romanos 15:14-33 17 agosto Salmos 97-99; Romanos 16 18 agosto Salmos 100-102; 1Corintios 1 19 agosto Salmos 103-104; 1Corintios 2

#devotional #espanol

31 views