Dios hace crecer

21.01.2018

Yo he plantado, Apolo ha regado, pero fue Dios quien hizo crecer.

Así que ni el que planta ni el que riega cuentan para nada;

Dios, que hace crecer, es el que cuenta!
1Corintos 3:6-7

 

 

El Apóstol Pablo se está dirigiendo con esta carta a las laceraciones y discordias que estaban rompiendo, en su ausencia, la comunidad de Corinto. Aunque se creían "espirituales", la envidia y la discordia entre los Corintios es una clara señal de su infantilismo espiritual. De hecho, Pablo escribe que les habló "como si fueran niños en Cristo". lamentablemente, no sólo la congregación se había convertido en un círculo de intelectuales y filósofos, sino que dentro de ella nacieron facciones y el apóstol, con un corazón paterno y no como uno de los muchos pedagogos, quiere hacerles comprender lo inútil que es adherir a favor de los diversos predicadores. La acción de ningún ministro puede tener más valor o poder de salvar del otro. Aquellos que el Señor usa para el cuidado de su campo, para la construcción de su edificio, tienen el honor de ser sus colaboradores, pero no son más que modestos instrumentos. Cualquiera que sea la obra que cada uno de ellos está llamado a hacer, la parte decisiva pertenece siempre y exclusivamente a Dios, que es Aquel que "hace crecer". 

 

Si la comunidad es exhortada a no caer en el partidismo, tampoco los "colaboradores de Dios" no deben ceder a la tentación de considerar rivales a los otros siervos, ni a la lógica competitiva que puede desatarse en el seno de una comunidad cuando ésta cede a la "carnalidad". Es por eso que es apropiado considerar cómo hay quienes comienzan y continúan el trabajo; cómo hay quienes plantan y riegan. Sólo en estos términos se tendrá en cuenta que la contribución de otra persona es necesaria antes o después de nosotros. Mientras que los resultados finales serán positivos cuando dejemos a Dios el espacio para crecer. Una advertencia, pues, a los que se fatigan en el campo o en la construcción del edificio de Dios para que, más allá de lo que están haciendo, tengan cuidado de no atar a los fieles a sí mismos: para que sean guías y conductores de Cristo.

 

Además, Pablo recuerda a sus interlocutores de haber estado entre ellos "con debilidad, temor y gran temblor" (1 Corintios 2:3b) y, sin embargo, su predicación fue "una demostración de Espíritu y poder". Creo que es muy importante encontrar este equilibrio entre lo humano y lo sobrenatural. Aquellos que son ministros no deben hacerse fuertes, sino conscientes de su debilidad, serán un instrumento divino con temor y gran temblor, teniendo plena responsabilidad y un sentido de devoción y reverencia hacia Aquel que lo hace crecer, Dios.

 

 

Para no olvidar
El 27 de enero de 1945, las tropas soviéticas llegaron a Auschwitz y liberaron a los supervivientes del principal campo de exterminio nazi. Durante los nazis, cada judío se vio obligado a llevar un parche de tela cosido en forma de estrella de David en Alemania, así como en cada país conquistado por los alemanes, para hacer que el judío fuera distinguible. Desde 2008, el 27 de enero ha sido el Día de la memoria, un tiempo de reflexión sobre la Shoah, el exterminio planeado de millones de Hebreos en Europa por el régimen nazi y sus regímenes fascistas aliados. También nosotros queremos aprovechar este momento para recordarnos a los que todavía sufren hoy por el "racismo", cualquiera que sea la latitud.

 

Hace setenta años, el 25 de enero de 1948, Giovanni Luzzi murio en Poschiavo (Suiza), nacido en Tschlin el 8 de marzo de 1856, pastor y teólogo protestante, conocido sobre todo por su traducción de la Biblia, que muchos de nosotros hemos leído y conservado.

 

 

Lectura de la Biblia
22 enero   Éxodo 4-6; Mateo 14:22-36
23 enero   Éxodo 7-8; Mateo 15:1-20
24 enero   Éxodo 9-11; Mateo 15:21-39
25 enero   Éxodo 12-13; Mateo 16
26 enero   Éxodo 14-15; Mateo 17
27 enero   Éxodo 16-18; Mateo 18:1-20
28 enero   Éxodo 19-20; Mateo 19:21-35

Please reload