Orgullo Paulino

12.02.2018

Pero yo, ni he hecho uso de ninguno de esos derechos

ni les escribo estas lineas para que me sean reconocidos.

Prefiero morir antes que nadie me arrebate este motivo de orgullo
1Corintos 9:15

 

 

Pablo escribe estas palabras en respuesta a aquellos que lo criticaron por rechazar los subsidios de los corintios. Como apóstol, afirma en el texto anterior que tiene todo el derecho a ser apoyado en el ministerio. De esta manera, declara claramente que la iglesia debe proveer para las necesidades financieras de aquellos que predican, el cual como el buey que trilla tiene el derecho de comer en el campo. Sin embargo, optó por no hacer valer ningún derecho, prefiriendo anunciar el Evangelio sin ninguna recompensa. La historia nos dice que cuando a los pastores se les paga, corren el riesgo de ser domesticados por los que los apoyan, hasta el punto de no poder predicar libremente y según el Espíritu, siendo condicionados por los que están delante de ellos. Desde esta perspectiva, la forma en que Pablo se mantiene a sí mismo es plenamente apreciable, ya que prefiere mantener la independencia total, incluso a costa de reducir el tiempo de que dispone para honrar su llamado ministerial. Lamentablemente, esta posición será ampliamente apoyada por nuestras latitudes, donde somos muy reacios a apoyar a aquellos que gastan en nuestro bienestar espiritual.

 

Más allá de las consideraciones sobre los ministros con sueldos o no, aprecio la elección del apóstol, que expresa su capacidad de renunciar a un interés personal en preservar su idea, incluso su "orgullo": el orgullo paulino. No tiene miedo de hacer algo diferente a los demás. Su corazón desea no ser en modo alguno pesado y por eso no ha desdeñado en el tiempo que fue en Corintios ir a fabricar tiendas de campaña con Aquila y Priscila. Y aunque no es una carga, ha sido criticado. Su actitud, por otra parte, muestra que la verdadera libertad cristiana no ostenta derechos, sino que se ejerce al servicio de los demás: "Con los poco formados en la fe, procedo como si yo también lo fuera traté de adoptarme totalmente para conseguir, cueste lo que cueste, salvar a algunos. Todo
sea por amor al mensaje evangélico, de cuyos bienes espero participar
” (1 Corintios 9:22-23). Aquellos que obstinadamente reclaman sólo derechos o buscan privilegios inútiles pueden haber perdido de vista el evangelio, prefiriendo éstos al compromiso, y por lo tanto terminando como "esclavos" aunque no quieran hacerlo.

 

 

Una ventana a la historia
La hoguera del 17 de febrero

Hasta la primera mitad del siglo XIX, los Valdenses vivieron en los valles de Chisone, Pellice y Germanasca, donde pudieron ejercer en forma pública el culto reformado, según la Paz de Cavour de 1561. Los Savoya no siempre mantuvieron la fe en los pactos y trataron varias veces de erradicar a la minoría, que en 1686 se siguió el exilio en Suiza y Alemania. Tres años más tarde los Valdenses pudieron regresar a sus territorios, pero no pudieron establecer su residencia, comercial y trabajo, comprar o vender bienes raíces, asistir a escuelas fuera de los valles. Esta discriminación duró hasta el 17 de febrero de 1848, cuando el rey Carlos Alberto con la Carta Patentes les concedió el goce de los derechos civiles y políticos. Se dice que esa noche se encendieron las hogueras para llamar la atención. Desde entonces, cada año recordamos el acontecimiento gozoso con la ignición de las hogueras. Desde 2014 se enciende la hoguera de la liberta también en la Guardia Piemontese (CS), conocida por haber sido escenario en 1561 de una de las masacres más brutales perpetradas contra los Valdenses Calabreses.

 

 

Devotional 07/2018
Plan semanal de lectura de la Biblia

12 febrero   Levítico 13; Mateo 26:26-50
13 febrero   Levítico 14; Mateo 26:51-75
14 febrero   Levítico 15-16; Mateo 27:1-26
15 febrero   Levítico 17-18; Mateo 27:27-50
16 febrero   Levítico 19-20; Mateo 27:51-66
17 febrero   Levítico 21-22; Mateo 28
18 febrero   Levítico 23-24; Marco 1:1-22

Please reload