Grandes Cosas

26.05.2018

Puedo hacer todo en él que me fortalece.
Filipenses 4:13

 

 

Benjamin Carson es conocido como el primer neurocirujano en separar a dos gemelos siameses unidos por la cabeza. Los orígenes de su éxito se encuentran en otros lugares. Su carrera comenzó durante su adolescencia, cuando experimentó serias dificultades debido a la falta de su padre. Una mañana, mientras estaba en la iglesia con su hermano mayor y escuchando la predicación, entendió cosas que eran decisivas para su futuro. El párroco contó de un par de médicos misioneros en África, de esa historia el niño entendió que él quería hacer lo mismo. Hoy en día, Benjamin es un neurocirujano establecido y dirige campamentos misioneros en todo el mundo, donde atiende a enfermos y necesitados. Su historia se ha convertido en una película (The Gift). Todos los que
tienen hambre de Dios estarán satisfechos. Si nos dejamos guiar por el Señor más allá de nuestras capacidades, descubriremos su fidelidad y, sobre todo, si nos dejamos modelar por sus sabias manos, podremos convertirnos en sus obras maestras. El Apóstol Pablo nos recuerda que Él se complace en manifestar Su poder en nuestra debilidad (1 Corintios 12:9), así que cuando somos débiles nos rendimos a Él descubrimos Su poder. Por lo tanto, sigue siendo esencial que para llegar a ser grande debes volverte pequeño, como el Bautista, y dejarle la escena a él.

 

El redactor del Evangelio presenta a Jesús totalmente inmerso en la obra para la que había venido, llevado por el pleno cumplimiento de la voluntad del Padre. El Maestro galileo no tiene tregua ni descanso, "recorría todos los pueblos y aldeas". Sus andanzas no fueron vacías, recorria con una marcha claro y continuava "enseñando en las sinagogas, predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia en el pueblo" (Mateo 4:23). ¿Qué otra cosa podía hacer? En su humanidad ha cumplido lo que estaba dentro de sus posibilidades, y como hombre nunca se ha sentido insatisfecho. Mirando a las multitudes que estaba tratando de satisfacer, no tiene una sensación de placer, pero ve que todas sus necesidades aún no han sido satisfechas. El ve que están "cansados y dispersos, como ovejas sin pastor". Como buen pastor no se rinde en absoluto, siente compasión, es decir, siente su dolor y sufrimiento, percibe sus expectativas. Cuán diferente es el servicio del Señor y cuánto tenemos que aprender de Él cada día para "hacer a los demás lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros".
 

El hombre en sí mismo es naturalmente es corrupto del irresistible instinto de ponerse ante Dios y hacer prevalecer sus intereses personales. Para esto necesita fuertemente la Gracia de Dios.En el propio camino de crecimiento, cada uno debe tener la humilde consideración paulina de que, a pesar del compromiso y del esfuerzo, no siempre se realizan lo que deseamos. "Porque el bien que quiero, no lo hago; mas el mal que no quiero, eso hago" (Romanos 7:19). Sin embargo, esto no debe provocar inmovilidad estéril ni llanto innecesario. Así como Pablo expresó a los Filipenses su confianza en Dios, que "proveerá para todas vuestras necesidades, según sus gloriosas riquezas, en Cristo Jesús", tratemos de hacer lo mismo. Y cuando realmente no sabemos qué hacer, pedir la direccion del Espíritu Santo y dejar que haga Su voluntad en nosotros, y sobre todo que venga en nuestra ayuda (Romanos 8:26). Ven, Espíritu Santo, y haz grandes cosas a través de nosotros.

 

 

Recuerdos

Juan Diodati nació en Ginebra el 3 de junio de 1576. Su fama se debe sobre todo a la traducción de la Biblia al italiano (1607) y al francés (1644), los primeros leídos por muchos italianos.

 

 

Devocional 22/2018
Plan Semanal de Lectura Bíblica

28 mayo 2 Crónicas 4-6; Juan 10:24-42
29 mayo 2 Crónicas 7-9; Juan 11:1-29
30 mayo 2 Crónicas 10-12; Juan 11:30-57
31 mayo 2 Crónicas 13-14; Juan 12:1-26
01 junio 2 Crónicas 15-16; Juan 12:27-50
02 junio 2 Crónicas 17-18; Juan 13:1-20
03 junio 2 Crónicas 19-20; Juan 13:21-38

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