Uno va y el otro viene

29.12.2019

Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Filipenses 3:13-14

 

Con este devocional concluimos, gracias a Dios, el quinto año en el que nos hemos acompañado con la lectura diaria de la Biblia. Espero que haya sido un viaje edificante para muchos, una ocasión para estimular la meditación no sólo con el texto propuesto, sino también con el plan semanal, que vamos a replicar a partir del miércoles 1 de enero para iniciar el sexto año. Soy consciente de que existen muchas propuestas similares en el mundo, y no espero añadir nada más. Sin embargo, después de estos años, muchos de ustedes han apreciado y alentado este compromiso. Cada semana compartiendo con todos ustedes, me permite tener un momento más de reflexión para llamar la vuestra atención. Sin embargo, esto no es sólo el final, sino también el comienzo del nuevo año. Por lo tanto, necesito proponer un cierre que sea también una apertura al mismo tiempo.

 

Estamos acostumbrados (alguien ya no) al final del año a sacar conclusiones, mirar hacia atrás y evaluar el progreso de nuestro año. La mente siempre tiende a correr hacia cosas desagradables. En nuestros recuerdos la amargura, los dolores y las penas permanecen cada vez más tiempo. Y estoy seguro de que este año, también, todos han recibido su dosis. Sin embargo, si nos tomamos un poco de tiempo, deteniendo y rebobinando toda la cinta, descubriremos muchos momentos dulces y significativos de inestimable valor. Quién sabe si no puedo hacer de las suyas, mis palabras. Debo dar gracias a mi Dios en primer lugar por poder hacerlo, estando todavía entre los vivos, y luego en orden: por los que me han rodeado con su amor, desde lo íntimo hasta lo más lejano, desde las personas que llenan mi día hasta las que lo enriquecen con sus sentimientos, por los que me han apoyado en los muchos proyectos, por los que han colaborado conmigo en el ministerio y en las actividades, por la gran familia espiritual que sirven en la obra del Señor, y por los que han encontrado un beneficio en mi humilde servicio o simplemente en haberme conocido. Por cada uno de ellos pido al Padre de la misericordia que os asista y os guíe, vuestra vida con su gracia infinita y que os conceda una medida desbordante de su Espíritu para un bendecido Año Nuevo.

 

Sí, querido amigo/a, el secreto está precisamente en no detenerse en lo que hay detrás de nosotros. Vivimos sabiendo que a pesar de todo lo que hacemos y nos esforzamos por cumplir, siempre seguimos siendo "siervos inútiles". Pero no es por eso que nos echamos atrás. Por el contrario, continuamos como el apóstol Pablo sugirió a los filipenses. Lo que ha sido puede ser ignorado por muchos, e incluso olvidado por nosotros, porque tenemos una "recompensa" que alcanzar. La percepción y la conciencia del presente pueden ayudarnos a mantener el ritmo para cumplir la vocación recibida de Dios a través de Jesús. Recuerde que todo aquí abajo tendrá su fin, las cosas más bellas, los momentos más intensos, quedarán como una imagen del pasado. Tu vida continúa, tu viaje aún está por realizarse. No te detengas. Y si te detienes, en este año nuevo, regresa con más coraje y fuerzas. Feliz Año Nuevo en el Señor!

 

 

Devotional 53/2019- 01/2020
Plan semanal de lectura de la Biblia

 

30 diciembre Zacarías 13-14; Apocalipsis 21
31 diciembre Malaquías; Apocalipsis 22

 

01 Enero Génesis 1-3; Mateo 1
02 Enero Génesis 4-6; Mateo 2
03 Enero Génesis 7-9; Mateo 3
04 Enero Génesis 10-12; Mateo 4
05 Enero Génesis 13-15; Mateo 5:1-26

Please reload