Algo inapropiado e indiscreto...

09.02.2020

Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.
Salmos 34:13


Me gustaría proponer una adivinanza de quién?Aquí está su presentación.
No tengo ningún respeto por la justicia. Tormento a la gente sin matarla. Rompo corazones y arruino vidas. Soy astuto y travieso, y con el paso de los años, me vuelvo más fuerte. Cuanto más cuento la historia, más me creen. Florezco dentro de cada clase social. Mis víctimas son impotentes. No pueden protegerse a sí mismos. No soy identificable porque no tengo nombre y no tengo rostro. Localizarme es imposible. Cuanto más me buscan, más ambiguo me vuelvo. No soy amigo de nadie. Causo noches de insomnio, ansiedad e indigestión. Genero sospechas, dolores y dolor de cabeza. Hago llorar a gente inocente en sus almohadas. Me gusta mucho el teléfono, así que me muevo más rápido. Soy muy estricto en la elección de mis colaboradores; los que trabajan para mí deben tener muchos esqueletos en el armario. Encuentro muchos voluntarios que me dan un grande ayuda, pero debería decir lengua.
Podría decirte mucho más, pero creo que es suficiente porque en el fondo... ¡todos lo conocemos muy bien! ¿Cómo se llama?


Chismes. Ese chisme inoportuno e indiscreto tenía como objetivo poner a alguien en mala situación, prácticamente el pan de cada día de muchos y el tema principal de la programación de la televisión y los puestos de los medios sociales. El término podría derivar del término "pithecus" (mono) y recordaría el acto de los primates de manosearse unos a otros. En cambio, el término inglés "gossip" (chisme) se remontaría a la antigua expresión "God-sibb" que significa literalmente "una persona conectada a otra por la voluntad de Dios", para indicar la relación particular de dos personas muy íntimas, que hablan de asuntos personales, pero también de relaciones, compartiendo muchos secretos. En la base del chisme habría algo importante en la relación. El problema, sin embargo, surge cuando las "pulgas" íntimas se exhiben a terceros con cierto placer, casi con gusto. Por eso el sabio podía declarar: "las palabras del chismoso son como bocados suaves y penetran hasta las entrañas" (Proverbios 26:22). Aproximadamente se cree que los sujetos más chismosos son aquellos que tienen una vida insatisfactoria a nivel emocional. En estos casos, la calumnia se convierte en una oportunidad para compensar otras deficiencias, así como para dar rienda suelta al resentimiento.


Son los Salmos, los textos por excelencia de las personas que oran, los que nos proporcionan el mayor número de indicaciones sobre el uso de la lengua, el mismo que utilizamos para pronunciar la alabanza a nuestro Dios, pero que desgraciadamente se convierte a veces en una navaja afiliada (52:2), una espada o un arco que dispara flechas amargas (64:3). Por eso exhorto al empeño personal como al salmista: “Guardare mis caminos para no pecar con mi lengua; guardare mi boca como con mordaza, mientras el impío este en mi presencia" (39:1). Incluso cuando pueda tener la más mínima razón para hacer daño con la lengua, recuerda que "la boca del justo habla sabiduría, y su lengua habla rectitud" (37:30). Que el Señor nos ayude a alcanzar cuanto antes esa madurez que nos permita controlar ese pequeño órgano que está en nuestra boca pero que es capaz de grandes cosas, nuestra lengua, que puede convertirse en un peligroso fuego (Santiago 3:5-6). Y en el momento en que nos encontremos escuchando un chisme, no nos dejemos atrapar en su red. Para desalentar el resurgimiento, es conveniente cambiar de tema o, de ser posible, destacar las cualidades positivas de la persona de la que hablan los demás. No olvidemos nunca que los chismes no sólo son molestos, sino que pueden hacer mucho daño. "Mi lengua anunciará tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia" (Salmos 119:172).

 

 

Devotional 7/2020
Plan semanal de lectura de la Biblia

10 febrero Levítico 8-10; Mateo 25:31-46
11 febrero Levítico 11-12; Mateo 26:1-25
12 febrero Levítico 13; Mateo 26:26-50
13 febrero Levítico 14; Mateo 26:51-75
14 febrero Levítico 15-16; Mateo 27:1-26
15 febrero Levítico 17-18; Mateo 27:27-50
16 febrero Levítico 19-20; Mateo 27:51-66

Please reload